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Mostrando entradas de agosto, 2017

Erk (capítulo 3)

Faltaban cinco días para el regreso a Córdoba de Sara Sandler, y yo estaba en mi agencia recibiendo a dos viejos. No había nada raro o anormal en su aspecto, pero su manera de moverse y hablar era demasiado controlada, como si todo el tiempo estuvieran atentos a los efectos que su presencia podía generar. Esperaba encontrarme con un par de padres apesadumbrados por la desaparición de su hijo y la muerte de su nuera (o la novia, o pareja del hijo). Después de hacerlos pasar, el hombre se quedó mirando el Dauphine como si estuviera evaluando un auto para comprarlo. La mujer pasó directamente a sentarse delante de mi escritorio.
Estaba desconcertado. Rújale era quien recibía a la gente, pero es mañana había salido temprano con el diario debajo del brazo. No había querido decírmelo, pero estaba buscando departamento para mudarse con el orate. Me sentía doblemente abandonado: mi hija se iba de casa otra vez, y además tenía que hacerme cargo de atender a dos personas extrañas.
 No sabiendo …

Erk (cap. 2)

Pero no les he contado como he llegado a ser un investigador privado.
Cuando le expliqué a Rújale cuales eran mis planes estuvo dos semanas sin apenas hablarme. El bodoque que tiene de novio, de vez en cuando hacía algún gesto a espaldas de mi hija tratando de hacerme entender que estaba enojada. Al muchacho no he logrado respetarlo pero hago el intento para no hacer que la relación con Raquel se ponga más tensa.
Pasados diecisiete días de ley de hielo, se sentó a desayunar conmigo.
—Vamos a armar la agencia...
—¡Epa! ¿Y este giro copernicano?— interrumpí.
Raquel extendió su mano hacia adelante indicando que me callara.
—Esperá y dejame hablar. Llevo demasiado tiempo y dinero gastado en psicoterapia como para permitirme una pataleta.
—¿Te molesta hacer una pataleta, o concluir que tiraste la plata yendo a terapia?
—Callate y escuchá.
La expresión dejaba claro que no tenía que interrumpirla más, y mucho menos tratar de hacerme el ingenioso.
—Vos ya estás viejo para andar haciendo pavad…

Erk (Baigorria 2) (Cap. 1)

Un cuerpo. A primera vista uno no llega a darse cuenta de que está delante de un cadáver. No piensa en la muerte y en la descomposición. Lo que era un sistema autónomo, colapsa, se entrega a las leyes de la física y la química, Las membranas estallan, los líquidos se escurren, Otros seres vivos, que están allí adentro aunque tratemos de olvidarlo,  toman el control. Esto no es un asunto que le interese ya al muerto, pero a los vivos sí, y han desarrollado una cantidad de estrategias para disimular la decadencia.
Esto ya lo sabían los antiguos egipcios. Aunque pensamos que muy poco de ellos ha quedado entre nosotros, basta con asomarse a una funeraria para darse cuenta lo equivocados que estamos. La delicada conversación sobre la necesidad de quebrarle las articulaciones a una señora judía, que por error prepararon con las manos cruzadas, o la prudencia de esconder los olores y los fluidos, nos trasladan inmediatamente a la devoción que la humanidad tuvo alguna vez hacia las momias. Ot…